Toluca no debe perder tiempo en polémicas sobre su ubicación en el fútbol mexicano.
Por: David Faitelson
(Desde: ESPNDeportes.com)
Entiendo perfectamente bien la preocupación del Toluca de reclamar en cada oportunidad -y ha tenido muchas en los últimos años- el derecho que aparentemente tiene de ser considerado "uno de los grandes" del fútbol
mexicano.
Los números y las estadísticas son demasiado evidentes y contundentes como para no colocar al Toluca en la misma esfera de equipos como las Chivas, el América, el Cruz Azul y los Pumas. Y no sólo eso: La clase de sus conjuntos, la contundencia, las maneras, las formas, los estilos, los héroes han sido más que evidentes para llenar una época de gloria en el fútbol mexicano.
Entiendo perfectamente bien cuando dos profesionales de gran tamaño como "Sinha" o Cristante se quejan del poco reconocimiento que el medio y los medios le han dado a las campañas del Toluca y a su significado directo en la historia de este fútbol.
Pero hay un pequeño problema o un detalle que puede interponerse al momento de discutir o sentenciar la grandeza de un equipo de fútbol. Nadie parece tener el derecho de pararse, decir y señalar de pronto que "este equipo ya es un grande". La grandeza es algo que no se elige, no se compra, no se busca en la esquina ni en la farmacia. Es una relación de amor, de odio, de pasión, de afecto, de ímpetu que puede estar cercana o alejada del salón de trofeos.
El Toluca y sus jugadores no parecen ser los más avocados para insinuar o pedir que se le dé a la institución un trato de grandeza, parecido al que gozan equipos como América y las Chivas, como el propio Cruz Azul o como ha crecido, en la última época, Pumas de la Universidad.

Toluca, va por otro título en el Fútbol Mexicano
Y a nadie le queda la menor de la dudas de lo que el Toluca ha "fabricado" en su "Bombonera" desde finales de la década pasada y hasta el día de hoy, cuando estamos en la recta final del primer decenio del nuevo siglo. Un equipo de época, de hegemonía, de historia, pero cuya capacidad de ser "grande" todavía es objeto de dudas, de polémicas o de incertidumbre.
Si yo fuera el Toluca, saltaría a la cancha con la conciencia tranquila. Ellos han alimentado la cancha con un espíritu inquebrantable y han dejado un legado para las futuras generaciones.
Qué más da ser grande, ser mediano o ser chico. Recuerden que la grandeza de un equipo de fútbol se mide en la nobleza y en la pasión de su corazón. Y de eso, al Toluca le sobra, incluso, para repartir.
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Pues sera lo grande que quieran, pero basado en extranjeros si lo es