Por: David Faitelson
En el marco perfecto, en el escenario ideal, bajo las luces y los reflectores apropiados, Oswaldo Sánchez le mandó un claro mensaje a Javier Aguirre: "¡Aquí estoy!"
El portero titular de México en el último Mundial está reclamando –con actuaciones en la cancha– su regreso a la selección nacional en camino al Mundial de Sudáfrica 2010.
Maduro, lleno de experiencia, físicamente impecable, más delgado y atlético que nunca, recuperado por completo de la lesión en el hombro, Oswaldo vuela de poste a poste, estira la mano, mete el puño, le roba el balón a los pies del delantero, tiene la reacción, el reflejo y la ubicación apropiada. Aquel que se niegue a creer que tiene las condiciones para volver a la portería tricolor está involucrando otro tipo de temas, pero en cuestión deportiva, Oswaldo está listo.
Hay una vieja historia, más bien parecida a leyenda urbana, que destaca que existe o podría existir un tema de revancha con respecto a Oswaldo Sánchez. Y todo se remonta a los días previos al Mundial del 2006 cuando Oswaldo, junto con otros elementos de gran personalidad como Pável Pardo y Rafael Márquez, habrían inclinado el pulgar a Ricardo La Volpe cuando éste pregunto al interior del grupo sobre la convocatoria de Cuauhtemoc Blanco. Luego, hay otros episodios que fueron marcando el alejamiento de Oswaldo de la selección, como cuando le reclamó a Hugo Sánchez en la Copa America del 2007 que él tenia que ser el titular por sobre Guillermo Ochoa después del triunfo inicial ante Brasil, o quizá cuando aquella noche incierta en Chicago de escándalo en un hotel, también en la selección de Hugo Sánchez, el foul que le cometió a Donovan sin balón en Phoenix durante un amistoso con Estados Unidos, y hasta aquel episodio en San Pedro Sula, cuando les pedía clemencia a los jugadores hondureños a sabiendas de que un gol más en contra podría alejar catastróficamente a México del hexagonal final de la Concacaf.
A todo eso hay que quitarle un porcentaje, pero ciertamente existe algo de verdad. Eso y una evidente baja en lo deportivo provocaron el alejamiento de Oswaldo de la selección.
También, sin embargo, hay otra teoría que se refiere a las ventajas que ha tenido Ochoa –que alguna vez tuvo Oswaldo en Chivas– en ser el guardameta de un equipo mediático como el América. Ocho es el "niño bueno de la película", que sale en los comerciales, que es el favorito de las niñas y que tiene una gran publicidad y exposición en la televisión. Eso, por supuesto, aunado a una gran calidad futbolística.
Yo creo que Oswaldo esta entre los tres mejores porteros de México y creo que si ha recuperado su nivel, si está en un plan maduro y si quiere ser parte del grupo, nada ni nadie pueden evitar que sea parte de la selección en el Mundial.
Fuente: ESPNDeportes.com


