Por: Alejandro Pelayo
Hoy si algo debo reconocerle a Rafael Lebrija es que es un hombre de palabra, inmediatamente después de su presentación como presidente de Chivas aseguró que haría una limpia en el vestuario… y lo cumplió.
No me extrañó ver en la lista de transferibles a nombres como los del Hulk Salazar (muy buen jugador, pero dicen que tiene problemas de mentalidad), Panchito Mendoza (nunca se adaptó a Chivas y dicen que le gusta la fiesta), Diego Martínez (no entra en planes, ni en Chivas, ni en Monterrey, también con problemas personales serios) Amaury Ponce (ya no fue contemplado en la recta final de torneo, no cumplió con las expectativas, sin duda se esperaba más de él, dicen, fue un jugador conflictivo en el vestuario) y el de Gonzalo Pineda (quizá uno de los jugadores más conflictivos del equipo, Efraín se quiso deshacer de él hace año y medio, y nuevamente lo pone en la lista negra).
Definitivamente llegó la barredora, sobre advertencia no hay engaño, sin embargo, dentro de todo hay un nombre en esta lista que sí me causó extrañeza, la de Ramón Morales, y créanme, no trataré de defender su causa (de hecho la relación RÉCORD – Morales no es mala ¡lo que le sigue! Pero ojo nosotros como diario no tenemos nada en contra de él, pero este negocio es así); me parece que por su experiencia y su química con la afición chiva es un jugador que podría seguir aportándole al equipo.
Chivas iniciará el 2010 muy renovado, ya se hizo oficial le llegada de Adolfo Bautista, en lo personal, y ya lo comenté en mi primer blog, su retorno no creo que sea la solución para el Rebaño, me parece un refuerzo mediático, ojalá me equivoque, por el bien de la afición chiva, que está entusiasmada con el regreso del hijo pródigo, pero me hubiera gustado ver otro tipo de refuerzos (Jaime Lozano, Luis Pérez, Paul Aguilar), pero es lo que hay y Chivas necesitará que el Bofo recupere su forma física y futbolística lo más pronto posible, soy de los convencidos de que segundas partes nunca fueron buenas, pero por lo pronto Chivas ya hizo su apuesta y ahora sólo hay que esperar a que llegue alguien por izquierda.


