Por: Enrique Burak
Sólo en caso de que no lo sepan: Cruz Azul cayó en otra Final. Su técnico Enrique Meza dice que “para perder una Final, primero hay que llegar a ella”, y tiene razón, es meritorio, lo malo es que ya se le agotó la paciencia a la afición celeste, que es la burla en la escuela, el trabajo y la calle. Para El Chuletita Orozco, “se debe aprender de las derrotas”, el problema es que el equipo ya ha hecho un doctorado de esto.
Han pasado 24 torneos sin un solo campeonato, desde que Cruz Azul venció al León en el Invierno ’97 con aquel penalti de Carlos Hermosillo contra Comizzo. En ese lapso, los otros 3 equipos llamados “grandes” se han coronado 6 veces: 3 Pumas, 2 América y una Guadalajara.
No sé, quizás La Máquina esté pagando una manda por su vertiginoso arranque en la Primera División: 7 campeonatos en doce años, incluyendo 5 en Liguillas, en las que despacharon al América, León, Atlético Español, Pumas y Tigres. El mal fario inició en el 80-81 ante Pumas, donde buscaban el tricampeonato con Nacho Trelles en el timón; de entonces a la fecha han perdido 8 de 9 finales, destacando 3 en los últimos 4 torneos. Es innegable que con sus 3 apariciones, Cruz Azul ha sido el cuadro más regular en las 4 finales más recientes, ya que las otras 5 vacantes disponibles han sido ocupadas por Santos, Toluca, Pumas, Pachuca y Monterrey, pero en términos del deporte de Estados Unidos podríamos hablar de una “Dinastía”, sí, una “Dinastía perdedora”. Así le pasó a Minnesota y Buffalo con sus 4 derrotas por cabeza en el Super Bowl, o a Denver, antes de enderezar el camino con un par de triunfos luego de 4 reveses.


