Por: Javier Rojas
Aún no termina este torneo y ya el Apertura 2009 nos da muchos temas para comentar o mejor dicho, para nuestra mala fortuna, criticar.
Hasta el momento en el que escribo estas líneas no hay contrataciones de jugadores para la próxima campaña, pero sí de directivos. El primero fue el de Juan José Frangie, quien tras salir del Guadalajara en diciembre del 2007 se cansó de "coquetearle" al Atlas para volver al futbol y terminó, sorpresivamente, como el nuevo presidente ejecutivo de los Tecos, perdón, Estudiantes de la UAG.
Dice Frangie que llega a la Autónoma para tratar de ganar aficionados, por eso su primer medida fue cambiarle la imagen, como lo dicta la mercadotecnia. Ojalá recuerde que en el futbol eso no es sinónimo de éxito y como ejemplo pongo al Morelia, que desde el año 2000 cambió la imagen de aquéllos "Ates" que se ganaron el corazón de sus aficionados en los 80, por el de "Monarcas", que hoy es de los equipos más grises de nuestro futbol.
En aquel 2000 recuerdo que se molestaban tanto el presidente Alvaro Dávila como su jefa de relaciones públicas, Cucú Estévez, cuando escuchaban a alguien de los medios de comunicación llamarle Morelia al Morelia, querían imponer a la fuerza el nombre de Monarcas.
El arraigo no se ha dado, a pesar de que en esa campaña invernal el equipo ganó su primer campeonato. Hasta hoy su afición en el Estadio Morelos sigue alentándolos con el grito de "¡Morelia!" y así será porque en el corazón de la gente no se manda.
Lo mismo sucedió con aquéllos "Ejecutivos" del Puebla en 1996 cuando el entonces dueño, José Abed, cambio la histórica franja por el uniforme naranja. Por aquéllos años el Puebla no andaba tan mal, pero la gente se sentía incómoda.
Con la llegada de Francisco Bernat al equipo se retomó el uniforme tradicional y el mote de "Camoteros". La consecuencia salta a la vista, con buenos resultados la afición está vuelta loca por el equipo de sus amores, presumiendo sus colores de siempre en el desfile que disfrutaron hace dos días en la Avenida Juárez.
En este mismo espacio censuramos, a la llegada de Michel Bauer al América, que su estrategia girara en torno a la mercadotecnia. Hoy lo reitero, en el futbol la mejor promoción son los resultados y muchas leyes no escritas que Frangie parece olvidar por no decir desconocer.
Aunque sean pocos, la Autónoma tiene aficionados que hoy seguramente deben estar molestos por su llegada al equipo porque no tiene una identificación con el club, peor aún, se comportó como un verdadero mercenario al salir de Chivas, buscar acomodo con el archirrival y ante su fracaso se quedó con el premio de consolación, que son los Tecos. Lo que él quería era regresar a un buen negocio como es el futbol, no quería estar en los Tecos porque es el equipo de sus amores.
Además de los resultados deportivos, el aficionado valora el sentirse IDENTIFICADO con los integrantes de su equipo, más aún tratándose de los directivos. Por eso se sigue cuestionando a Jaime Ordiales en el América, por eso se reprobó la decisión de llevar al "Yayo" De la Torre a Cruz Azul, por eso hoy, a pesar del escepticismo, entre los celestes nadie ha criticado la contratación de Alberto Quintano.
Aunque el día de su presentación con Tecos Frangie haya presumido los logros de Chivas mientras formó parte de la directiva, quiero recordarle que él tiene menos méritos que otros que realmente se encargaban de la parte deportiva, como Nestor De la Torre, el " Chepo" e, incluso, el propio Efraín Flores. Ganar aficionados para Tecos es un buen propósito y ojalá se cumpla, pero me queda claro que esta directiva vino a hacer negocio, no futbol. Y no importa que los vistan como la Roma.
Lo mismo sucede con los Tigres, que acaban de despedir como presidente a un ex jugador de Pumas y América, y ex presidente del Necaxa, para contratar a un ex directivo del Guadalajara.
Pero Tigres igual que Tecos es un equipo sui géneris. Ha tenido a dos técnicos que en su momento fueron candidatos a dirigir a la Selección Nacional: Américo Gallego y José Pekerman, y los hizo fracasar como a otros entrenadores que han sido exitosos, como Manuel Lapuente, José Luis Trejo o el mismo Mario Carrillo.
En Tigres nombres van y vienen, el dinero sigue tirándose y los resultados son los mismos. Mientras no haya una estructura coherente en el interior de Sinergia Deportiva no pasará nada. Los Tigres están muy cómodos y muy mimados por su directiva, y hasta por una afición que sigue dándoles mucho apoyo a cambio de pobres resultados.



Por: Javier Rojas
Por: Javier Rojas